Grupo ADF, está conformado por varios centros de formación y entidades dedicadas a los servicios educativos, nace con el propósito de hacer brillar a las personas, desarrollando una actividad educativa y de orientación personal y profesional, individualizada, integradora, inclusiva, motivadora. Nace en el año 2003 cuando dos jóvenes de Galdenses dan el paso de emprender en este mundo fascinante de la educación.

 

Recordamos con cariño y entrañable esos meses previos a la constitución de la empresa. No había economía para instalarse en un sitio urbano, así que optamos por instalarlos en el local de mi padre, que hasta ese momento era un garaje alquilado. Alejado de la zona céntrica, en un entorno rural. El primer paso y valiente lo tomó mi padre pues después de muchos años extinguió el contrato de arrendamiento con el inquilino y renunciar a unos ingresos, para darle la oportunidad a estos dos jóvenes inexpertos emprendedores. Más tarde mi padre, se involucraría como socio en la empresa.

 

Recordamos esos primeros momentos de mucho trabajo. El local había que adaptarlo por completo a la actividad. Los tres nos pusimos el mono de trabajo e hicimos trabajo de albañilería. Desde pintar, colocar bloques, encalado de paredes, estábamos dando forma a nuestro proyecto de vida. Una gran odisea fue buscar nuestra primera financiación bancaria. Después de visitar varios bancos sólo uno nos aceptó la pequeña financiación que necesitábamos, 12.000 euros. Eso sí, no sin antes exigirnos 6 avalistas para aprobar la operación. Un espectáculo vernos todos allí el día de la firma para una cuantía tan pequeña. Este detalle ya dejaba claro que el camino no sería sencillo.

 

Abrimos las puertas el verano del 2003 esa primera sensación la recuerdo como si fuera hoy el primer día. La cabeza llena de proyectos e ilusiones y mirando hacia la puerta esperando por los primeros clientes. La primera trabajadora fue mi mujer y única que teníamos con una pequeña nómina. Nosotros dos como socios, renunciamos a cobrar remuneración alguna. Ese verano organizamos clases particulares, de inglés y cursos de informática, fue un éxito rotundo ver la gran acogida que tuvo la academia en ese verano. Un verano inolvidable viendo todos los días tantos niños formándose en este nuevo centro.

 

Cuando se acabó ese fascinante verano, pudimos comprobar que emprender no sería nada fácil, Nos preguntamos ¿Qué hacíamos ahora? Se nos ocurrió una segunda actividad como es la de librería y otra de cíber para el alquiler de los ordenadores por tiempo. Aunque realmente no llegaba a cubrir costes. Nos homologamos como centro colaborador del Servicio Canario de Empleo, nos presentábamos a las convocatorias una y otra vez, pero sin resultado alguno. Nunca desfallecimos en el intento, siempre intentándolo, mejorando nuestra presentación año tras año.

 

Llegó nuestro primer cliente como fue el Cabildo de Gran Canaria que nos concedió varios cursos de informática dirigidos a jóvenes agricultores del norte de Gran Canaria y a partir de ahí fue nuestro despegue como centro. Después de varios intentos fallidos presentándonos a las convocatorias del Servicio Canario de Empleo, fuimos adjudicatarios de un solo curso, que para nosotros fue una inmensa alegría, nos daba un empujoncito más de ilusión para evitar el cierre.

 

Recordamos ese curso como el primero y como una gran prueba de fuego Era un curso de programador de aplicaciones informáticas, un curso complicado porque en aquel año era una profesión emergente y estaba aún calando en la gente las nuevas tecnologías de la comunicación. Nos dejamos la piel para sacar el curso adelante con un resultado extraordinario. A partir de ahí nuestro viaje con el Servicio Canario de Empleo fue en progresión y año tras año fue aumentando las asignaciones debido a nuestra gran apuesta por una educación de calidad y una atención especial con nuestro alumnado.

 

Nos iba las cosas tan bien, tan jóvenes y con tantas ganas que vendrían años de crecimiento y apertura de centros. En el año 2006, Inauguramos un segundo centro en Las Palmas de Gran Canaria. Apostando por instalarnos en sitios en pleno crecimiento como es la zona de Tamaraceite. Lo que era Tamaraceite en el 2006 a lo que es hoy en día, se parece poco. La apuesta por esta gran localidad de Las Palmas de G.c.  la continuamos hoy en día. En 2008 abrimos nuestro tercer centro de formación en el municipio de Telde.  En el mismo centro de Telde, un centro instalado en una muy buena zona y un local perfecto para nuestra actividad. Amplio, acristalado, haciendo esquina, frente a un colegio.

 

En el año 2009 fruto de ese gran crecimiento y del saber hacer, pensamos en dar el salto a la isla de Fuerteventura, lo natural era haber sido la implantación a la otra isla capitalina Tenerife, pero seguimos apostando por instalarnos en nuevos lugares en pleno crecimiento. Recordamos con gran cariño la apertura del centro, , recuerdo que cuando el barco empezó a zarpar le dije a mi padre “tengo ganas de quedarme aquí” Ese miedo que nos entra a los emprendedores y que se mezcla con la valentía. Llegamos a Fuerteventura, firmamos el contrato un viernes y ese mismo sábado empezamos los trabajos de construcción nosotros mismos. Dedicamos día y noche al centro para sacarlo lo más rápido posible, tanto fue así que en un mes lo tuvimos listo. Con licencia de apertura y homologación conseguida. Para nosotros fue una alegría inmensa conseguir tal hazaña.

 

Desde el primer momento tuvimos en mente la apuesta por la intermediación e inserción laboral. A finales de 2011 comienza la andadura de la Agencia de Colocación Academia de Desarrollo Formativo S.L (núm. Id: 0500000003), autorizada por el Servicio Canario de Empleo, con portal web www.empleoaqui.com.   Somos la tercera agencia de colocación de Canarias. En nuestro diseño de estrategia, pensamos que debíamos invertir en la rama de hostelería y turismo, sería importante por la estructura de mercado canario apostar por este nuevo sector. Inauguramos un centro de hostelería en Arucas. Era la gran inversión realizada hasta el momento y que pasado los años nos dio grandes resultados al grupo.

 

La vida de las empresas no sigue una línea continua y así fue. Años posteriores de la inauguración de los centros, la normativa de los currículums del catálogo de acciones formativas cambia y modifica todo el panorama. Las acciones formativas desaparecen a favor de certificados de profesionalidad, con unas exigencias de instalaciones diferentes a las que teníamos. Si hubiéramos sido una empresa poco flexible, muy burocrático o con una estructura económica y organizativas complejas. Demostramos capacidad para reconducir tal situación. Esa rapidez en la gestión del cambio fue determinante para conseguir la estabilidad de la que gozamos hoy en día. No nos tembló el pulso para cambiar la estrategia a tiempo.

 

Hoy en día Grupo ADF posee tres grandes centros formativos de entre 800 y 1000 metros cuadrados. Situados en sitios estratégicos de la isla de Gran Canaria (Telde, Gáldar y Las Palmas) y con un gran número de especialidades formativas homologadas en el catálogo formativo. En el año 2023, cumpliremos 20 años de experiencia como entidad formadora, más de 30.000 alumnos/as han confiado en nosotros/as,  estamos en posición de liderazgo en formación tanto presencial como teleformación.

 

 

Información actualizada a 30/07/2021.